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Medicina y Cirugía del Bulldog

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Pancreatitis en el bulldog

Es la inflamación del páncreas. Suele provocarse cuando nuestros bulldogs comen comidas grasas en exceso, aunque existen otras causas, como traumatismos, obesidad, algunos fármacos, etc.

El páncreas se encarga de la digestión de las grasas y las proteínas y cuando se inflama, el problema principal es que “se auto-digiere” produciendo mayor inflamación aún.

Los signos más frecuentes de la pancreatitis en el bulldog son vómitos y dolor abdominal muy marcado. Puede haber también pérdida del apetito, diarrea y en casos severos, palidez, shock y hasta problemas respiratorios y de la coagulación.

Son importantes un diagnóstico y tratamiento rápido, ya que en casos agudos el riesgo de muerte de nuestro bulldog es alto.

En el tratamiento, excepto en casos leves, es necesaria fluidoterapia (sueros en vena) con analgesia intensiva y un estrecho control veterinario. Es una enfermedad grave. El páncreas de los bulldogs (y del resto de razas) es un órgano delicado.

Paladar hendido en el bulldog

Paladar hendido

Técnicamente se llama palatosquisis.

Se trata de un defecto en el cual durante el desarrollo del feto no se cierra la hendidura del paladar. Se aprecia fácilmente al nacimiento del cachorro en una revisión pediátrica.

Los primeros síntomas que veríamos en casa son que tiene problemas para mamar pues se atraganta (y pueden morir) y también veremos que saca leche por la nariz. Hay que alimentarlos en posición lo más erguida posible y a veces hay que recurrir a las sondas.

Son frecuentes las rinitis infecciosas por el paso de leche a los senos nasales. Como anormalidad del desarrollo bucal que es suele ir asociada a otras como labio leporino.

Es posible la corrección quirúrgica pero hay que esperar unos meses para la intervención. Es una cirugía laboriosa de realizar pero con muy buenos resultados si la realiza un cirujano con experiencia en Bulldogs.

Paladar alargado en el bulldog

El paladar blando en ocasiones es demasiado largo, interfiriendo en la normal respiración.

Si además se inflama puede llegarse al colapso respiratorio de graves consecuencias para nuestro Bulldog.

La única solución es anticiparse al colapso mediante cirugía plástica.

Otitis en el bulldog

otitis

Es una inflamación del conducto auricular y las zonas adyacentes de la oreja que produce primero malestar y luego dolor. Se trata de una consulta muy frecuente en las clínicas.

Causa

Normalmente a partir de una causa que predispone (inflamación del conducto por alergia, suciedad acumulada, herida…) comienzan a proliferar microorganismos que son los que instauran la otitis y dan la sintomatología aguda. Si no lo controlamos a tiempo habrá cambios en ese oído que perpetúan y amplían el número de microorganismos presentes (exceso de secreción sebácea, engrosamiento de las paredes y estrechamiento de la luz del conducto).

Síntomas

Lo primero que se observa es una cabeceo, como si se sacudiera el collar, luego veremos tendencia a ladear la cabeza al caminar. Si miramos dentro del oído veremos un enrojecimiento acusado y exceso de secreción. Como le duele no se dejará mirar como otras veces.

Tratamiento

Lo ideal es conocer la causa predisponente para que no le vuelva a pasar. Después identificar a los microorganismos causantes (bacilos, cocos, levaduras) para tratarlos específicamente. Normalmente es suficiente con unas gotas óticas adecuadas pero en ocasiones hay que medicar con pastillas. Es imprescindible la limpieza total de las secreciones acumuladas en el conducto, así como posteriormente la limpieza habitual de esa zona para evitar las recaídas y el control de la causa predisponente.

Obstrucción crónica de las vías respiratorias en el bulldog

Es muy frecuente en Bulldog al ser una raza braquiocefálica (= cabeza ancha y morro corto). En ocasiones habréis observado a vuestro bulldog después de hacer ejercicio o cuando ha hecho mucho calor que tenía la lengua menos rosada que de costumbre. Si era un tono más oscuro, tirando a azulado es que le faltaba oxigeno.
El bulldog que presenta las 3 alteraciones típicas que conforman el síndrome braquiocefálico tiene:

• orificios nasales estrechos
• paladar blando excesivamente largo
• amígdalas laríngeas evertidas

Además también acostumbramos a encontrar:

• exceso de tejido en la garganta
• hipoplasia de traquea (estrecha para el peso del animal)
• senos nasales estrechos

Cuando el aire pasa con velocidad por la laringe (durante el jadeo) se produce inflamación y edema en la mucosa faríngea. Si los cartílagos laríngeos (aritenoideo especialmente) se ven afectados llega a producirse obstruccionista total y colapso respiratorio.

Neumonía en bulldog

La Neumonía es una inflamación de los pulmones con sus bronquios, bronquiolos, alveolos y tejido intersticial. Al estar inflamados suelen llenarse de moco por lo que dificultan la respiración. Las neumonías pueden estar producidas por bacterias, virus, cuerpos extraños, hongos, parásitos, enfermedades inmunomediadas y también por envejecimiento del tejido pulmonar como fibrosis.

Los síntomas son tos, fiebre, dificultad al respirar, ruidos respiratorios tipo silbidos o tipo “papel celofán” . Si vuestra mascota respira mal, apoyáis la oreja en el tórax de vuestro bulldog y oís esos ruidos: corriendo al veterinario!

El tratamiento depende de la causa, que hay que diagnosticar, y de la edad del paciente. Los bulldogs jóvenes deberían vacunarse contra Traqueobronquitis y Bordetella bronchiseptica entre las 5 y 6 semanas de edad, para ayudar a prevenir las neumonías. ¿Está ya vacunado tu bulldog contra la “Tos de las perreras”?

Nariz reseca en el bulldog

Nariz reseca

Nariz reseca

Muy habitual en el Bulldog.

Puede ser debido a enfermedad (trastorno de la queratinización primario o secundario) pero también simplemente por falta de humedad en la trufa.

Para mejorar el aspecto de esa nariz y devolverle la flexibilidad podéis probar con pomada de vaselina de la farmacia aplicada dos veces al día.

Moquillo en el bulldog

Grave enfermedad vírica que puede afectar a perros.

Los síntomas que presentan los animales afectados dependen de la edad de estos pero en general comienzan con algunas lesiones cutáneas y diarreas que no mejoran con el tratamiento de rutina, y luego van apareciendo trastornos respiratorios y neurológicos.

El orden de aparición de los síntomas no siempre es éste. Afecta especialmente a cachorros. En los animales viejos la sintomatología suele ser neurológica y cutánea.

Por suerte las vacunas son muy eficaces para prevenir esta grave enfermedad. En general recomendamos vacunar a la madre gestante antes del parto y a los cachorros por lo menos alrededor de las 8 y 12 semanas de edad.

Luxación de rótula en el bulldog

Ocurre normalmente como consecuencia de defectos congénitos, pero también puede ser causada por traumatismos.

Consiste en la desviación de la rótula hacia uno de los dos lados de la rodilla (lateral o medial). Puede ser debida a laxitud de los ligamentos asociados y también por que las estructuras de la rodilla son anormales: patas arqueadas en vez de rectas, arqueamiento del extremo del fémur y/o tibia junto a la rodilla, deformidad de cóndilos (parte lateral del extremo del fémur), etc.

El tratamiento de elección es la cirugía para estabilizar la articulación y prevenir que por una mala coaptación de superficies no se dañe progresivamente la zona.

Leptospirosis en el bulldog

Se trata de una enfermedad contagiosa que afecta tanto al perro como al hombre y está producida por un microorganismo acuático de la familia de las espiroquetas y del género Leptospira spp.

¿Cómo se contagia?

Como microorganismos acuáticos que son proliferan en primavera y otoño en las charcas y zonas húmedas atemperadas. La ingestión de orina o de agua contaminada con esa orina es la forma más habitual de transmisión.

Otras formas de contagio son a través de la placenta a los fetos, por contacto con las mucosas oculares, mordeduras o ingestión de animales afectados como ratas. Una vez en el perro la Leptospira “se instala” en el riñón, desde dónde es eliminada al exterior con la orina infectando a otros animales. Un animal que supera la enfermedad por si mismo puede seguir eliminando Leptospiras con la orina durante tres meses siendo al mismo tiempo asintomático.

¿Qué síntomas tendría mi perro?

Durante los primeros 4-12 días siguientes a la infección el perro padece fiebre, depresión, vómitos, anorexia, conjuntivitis y dolor generalizado. Posteriormente puede bajar la temperatura, cambiar el color de la orina a más amarillento o incluso naranja y aumento de la sed como consecuencia de insuficiencia renal. En casos avanzados se presenta depresión profunda, dificultad respiratoria, temblores musculares, vómitos y heces sanguinolentas.

¿Tiene tratamiento?

En las primeras fases de la enfermedad es suficiente con un antibiótico para espiroquetas, resolviéndose así todos los síntomas. En casos más avanzados hay que practicar terapia de soporte para compensar el mal funcionamiento del riñón e hígado y se requiere la hospitalización del animal. Un riesgo en los casos avanzados es la falta de coagulación de la sangre, por lo que puede ser necesaria una transfusión sanguínea.

¿Se puede prevenir?

Sí, aunque las vacunas actuales están preparadas para prevenir el contagio por Leptospira canicola y Leptospira icterohaemorrhagiae y parece ser están surgiendo subespecies distintas como L. grippotyphosa y L. Pomona y habrá que actualizar las vacunas. La leptospira se inactiva rápidamente con yodo.

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