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Medicina y Cirugía del Bulldog

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Vómitos y/o diarrea en el Bulldog

El vómito en el bulldog, suele provocarse como reflejo defensivo para eliminar sustancias nocivas que hayan llegado al estómago de nuestra mascota o como
resultado de la irritación de la mucosa gástrica del bulldog.   En otras ocasiones la enfermedad que lo provoca estimula el vómito sin que se haya ingerido nada extraño, por ejemplo, en el vómito que algunas mascotas realizan al viajar en coche (mareo cinestésico del bulldog).

La diarrea consiste en la eliminación de heces de menor consistencia y puede acompañar o no al vómito.

La presencia de vómito y/o diarrea puede deberse a múltiples causas.

Las más frecuentes están asociadas a que nuestra mascota ha comido algo que no debía, pero existen otras, como problemas de hígado, riñón, páncreas, matriz, tóxicos así como cualquier trastorno de estómago e intestinos: parásitos, bacterias, virus, alergias o intolerancias, tumores, material extraño (juguetes, piezas de ropa, huesos,…), e incluso trastornos inflamatorios crónicos.

Dependiendo del motivo el tratamiento y el riesgo pueden variar, por eso es importante un control veterinario, sobre todo en aquellos casos que los vómitos o las diarreas son repetidos o provocan decaimiento de nuestra mascota.

Lo primero que debemos hacer cuando existen vómitos y diarrea, es retirar la comida y el agua unas horas, ya que esto hará que “repose” el aparato digestivo y en casos leves puede ser suficiente para que nuestra mascota se recupere.

Si tras este reposo digestivo persisten los síntomas, o siempre que nuestra mascota esté decaída, se recomienda atención veterinaria. En bulldogs jóvenes o cachorros de bulldog con diarrea o vomito os recomendamos acudir al veterinario lo antes posible!

Ulceras corneales en el bulldog

Grave problema ocular en el cual la superficie de la córnea (epitelio) se perfora, quedando al descubierto las capas intermedias (endotelio). Si la “erosión” de las capas es profunda puede llegar a romperse la última por lo que se produce una perforación del globo ocular.

ulcera corneal

Se puede producir por una herida (uña de gato, pincho, quemadura por salpicadura de lejía…) y en ese caso cicatrizará rápidamente con el tratamiento adecuado.
Habitualmente se produce por el roce continuo de pelos:

• De los párpados en caso de entropión.
• De una pestaña que sale de la parte interna del párpado: cilio ectópico.
• De pestañas dirigidas hacia la superficie corneal: distiquiasis

Otras causas de úlceras corneales son la Queratoconjuntivitis Seca y la Alergia.

ulcera corneal

Para el tratamiento es imprescindible conocer la causa. Así podremos corregirla e instaurar las condiciones ideales para la cicatrización natural: mantener la humedad del ojo con lágrima artificial viscosa, controlar infecciones oportunistas con colirio antibiótico, favorecer la reparación de las capas corneales con epitelizantes e inhibir el dolor con ciclopléjicos.

ulcera corneal

Tumores mamarios en el bulldog

Son los tumores más frecuentes que padecen las hembras de bulldog.

Aproximadamente la mitad de éstos son malignos, es decir, tienen capacidad de diseminarse hacia el resto del cuerpo.

Cuando se detecta un tumor mamario, lo primero a hacer es determinar si ya se ha extendido a algún otro órgano, esto es, si se han producido metástasis.

Para eso, realizamos radiografías de tórax del bulldog, con la idea de valorar los pulmones, ya que son el órgano que recibe con mayor frecuencia las células malignas.

Existe el tópico de que para prevenir deben criar una vez en la vida, pero esto se ha demostrado que no es cierto. La única prevención consiste en la esterilización temprana. La presencia del celo, dos veces al año,  sensibiliza a la mama con estrógenos, haciéndola más proclive a que alguna de sus células tumorice.

Está estudiado que el riesgo de desarrollar tumores en hembras no esterilizadas ronda el 40-50%, y en esterilizadas en edad precoz es de un 0,05%.

De todos modos cuando nuestra perra ha desarrollado un tumor en la mama, al igual que en las mujeres, si la detección y la extirpación son precoces, las posibilidades de éxito son altas.

Por eso recomendamos a todos los propietarios de hembras de bulldog que les palpen las mamas de rutina una vez al mes a partir de los 7-8 años.

Tras la extirpación, es conveniente analizar el tejido extraído para determinar la malignidad del tumor, y con ello valorar la necesidad o no de realizar algo más (extirpación mayor, quimioterapia) y establecer los controles posteriores. Si vuestra bulldog presenta algún bulto o nódulo : ¡pedid cita lo antes posible al veterinario!

Prolapso de uretra en el bulldog

Es una patología bastante frecuente en machos jóvenes. Consiste en la eversión (sale hacia afuera) de la mucosa de la uretra, por el orificio del pene. En las fotos se aprecia bien.

Los síntomas que observaremos en nuestro bulldog es el lamido continuo de la zona (punta del pene) y además con el paso de las horas o días la punta tiende a ponerse oscura hasta necrosarse (= muerte del tejido).

La cirugía tradicional consistía en el recorte de ese tejido y sutura, con resultados no demasiado buenos. La técnica actual para su resolución es la uretropexia, también puede apreciarse en las fotos.

Para quien quiera saber más puede consultar el artículo científico publicado por los veterinarios de este centro en la prestigiosa revista AVEPA (Uretropexia en el manejo del Prolapso uretral) . Para el que quiera visualizar paso a paso la cirugía puede consultar nuestro CANAL BULLDOG en YOUTUBE.

Prolapso de la glándula del ojo (chery eye) en el bulldog

prolapso glandula del ojo

Además de párpado superior e inferior el ojo del perro tiene también un párpado interno llamado membrana nictitante que sirve para proteger el ojo y ayudar a repartir la lágrima. Por la cara interna de esta membrana, en contacto con el globo ocular existe una glándula lagrimal. Ésta dispone de un ligamento que la mantiene en su sitio pero que en ocasiones se debilita y alarga o se rompe por lo cual la glándula asoma por encima del borde de la membrana. Si ésta no se inflama solo nos da problemas estéticos. Si se inflama la glándula comienza a aumentar de tamaño y ha dar molestias en el ojo. La tendencia del Bulldog en ese caso es de rascarse el ojo con objetos o con la misma pata, por lo que la glándula se erosiona e inflama más o bien se erosionan ellos mismos la córnea. Podemos ver secreción purulenta, lagrimeo excesivo y hasta sangrado.

prolapso glandula del ojo

Tratamiento: Dado que la glándula en cuestión produce aproximadamente el 30 % de la secreción de lágrima del ojo intentaremos conservarla. Esto es especialmente cierto en el Bulldog que tiene tendencia a la queratoconjuntivitis seca. La solución siempre es quirúrgica. En la medida de lo posible la técnica de elección permitirá la conservación de la glándula, nunca el corte. Nosotros recomendamos la técnica en bolsillo, mediante la cual se crea un orificio subconjuntival donde se introduce y fija la glándula. Asegúrate que tu veterinario está familiarizado con la técnica y con la anestesia en bulldogs.

prolapso glandula del ojo

Persistencia del frenillo en el pene del bulldog

Frenillo

En ocasiones por una mala formación de los genitales del cachorro observamos que no se mantiene el “frenillo” en el pene. Se trata de una delgada membrana que puede llegar a romperse por si misma. Si no es así se puede recortar el tejido sobrante mediante sedación o anestesia, según el caso.

frenillo

Luxación de rótula en el bulldog

Ocurre normalmente como consecuencia de defectos congénitos, pero también puede ser causada por traumatismos.

Consiste en la desviación de la rótula hacia uno de los dos lados de la rodilla (lateral o medial). Puede ser debida a laxitud de los ligamentos asociados y también por que las estructuras de la rodilla son anormales: patas arqueadas en vez de rectas, arqueamiento del extremo del fémur y/o tibia junto a la rodilla, deformidad de cóndilos (parte lateral del extremo del fémur), etc.

El tratamiento de elección es la cirugía para estabilizar la articulación y prevenir que por una mala coaptación de superficies no se dañe progresivamente la zona.

Leptospirosis en el bulldog

Se trata de una enfermedad contagiosa que afecta tanto al perro como al hombre y está producida por un microorganismo acuático de la familia de las espiroquetas y del género Leptospira spp.

¿Cómo se contagia?

Como microorganismos acuáticos que son proliferan en primavera y otoño en las charcas y zonas húmedas atemperadas. La ingestión de orina o de agua contaminada con esa orina es la forma más habitual de transmisión.

Otras formas de contagio son a través de la placenta a los fetos, por contacto con las mucosas oculares, mordeduras o ingestión de animales afectados como ratas. Una vez en el perro la Leptospira “se instala” en el riñón, desde dónde es eliminada al exterior con la orina infectando a otros animales. Un animal que supera la enfermedad por si mismo puede seguir eliminando Leptospiras con la orina durante tres meses siendo al mismo tiempo asintomático.

¿Qué síntomas tendría mi perro?

Durante los primeros 4-12 días siguientes a la infección el perro padece fiebre, depresión, vómitos, anorexia, conjuntivitis y dolor generalizado. Posteriormente puede bajar la temperatura, cambiar el color de la orina a más amarillento o incluso naranja y aumento de la sed como consecuencia de insuficiencia renal. En casos avanzados se presenta depresión profunda, dificultad respiratoria, temblores musculares, vómitos y heces sanguinolentas.

¿Tiene tratamiento?

En las primeras fases de la enfermedad es suficiente con un antibiótico para espiroquetas, resolviéndose así todos los síntomas. En casos más avanzados hay que practicar terapia de soporte para compensar el mal funcionamiento del riñón e hígado y se requiere la hospitalización del animal. Un riesgo en los casos avanzados es la falta de coagulación de la sangre, por lo que puede ser necesaria una transfusión sanguínea.

¿Se puede prevenir?

Sí, aunque las vacunas actuales están preparadas para prevenir el contagio por Leptospira canicola y Leptospira icterohaemorrhagiae y parece ser están surgiendo subespecies distintas como L. grippotyphosa y L. Pomona y habrá que actualizar las vacunas. La leptospira se inactiva rápidamente con yodo.

Labio leporino en el bulldog

Labio leporino es un defecto del desarrollo del feto en el que la zona de unión de labio superior derecho con el izquierdo esta abierta, viéndose los dientes a través de la hendidura.

Puede corregirse quirúrgicamente. A veces esa hendidura se alarga dorsalmente junto a la trufa o incluso a través de ella por lo que para corregirlo hay que hacer una buena cirugía plástica.

Infección en el pliegue del rabo del bulldog

Infeccion en el pligue del rabo

Infeccion en el pligue del rabo

Algunos bulldogs presentan un rabo en sacacorchos y con unos pliegues hacia dentro donde se puede acumular la suciedad. Estos rabos en general tienen muy poca movilidad hacia arriba y hacia abajo, por lo que cuando el bulldog defeca además tiende a manchare y contaminar toda la zona. Si los microbios penetran hacia el fondo del pliegue se establecen una infecciones profundas muy dolorosas y difíciles de solucionar.

Normalmente realizamos un cultivo y antibiograma al primer síntoma para “atacar” directamente con el antibiótico más eficaz en ese caso concreto. En ocasiones hay que amputar el rabo como única medida posible para eliminar el pliegue y solucionar el problema si era crónico.

En las fotos se aprecia una radiografía de un rabo en sacacorchos con contraste iodado introducido en el pliegue para valorar la profundidad.

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